VATICANO

Durante la Misa celebrada en Casa Santa Marta este jueves 18 de octubre, el Papa Francisco explicó las tres formas de pobreza a las que está llamado todo cristiano y recordó que “el discípulo no debe tener miedo a la pobreza, de hecho, debe ser pobre”.

El quinto mandamiento de la Ley de Dios ha sido nuevamente el tema de reflexión del Santo Padre Francisco en su Audiencia General de esta mañana, desarrollada en la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Durante su catequesis ha explicado que “nadie puede despreciar la vida de los demás o la suya propia”, de hecho – ha puntualizado – “el hombre lleva dentro de sí la imagen de Dios y es el objeto de su amor infinito”, sea cual sea la condición en la que ha sido llamado a la existencia: “Continuamos hoy la catequesis sobre el quinto mandamiento del decálogo: «No matarás». Hemos visto cómo a los ojos de Dios toda vida es valiosa, sagrada e inviolable, porque somos su imagen y objeto de su amor infinito”.

“La catequesis de hoy está dedicada a la Quinta Palabra, es decir, no matar. El Quinto mandamiento: no matar. Estamos ya en la segunda parte del Decálogo, la que se refiere a las relaciones con el prójimo; y este mandamiento, con su formulación concisa y categórica, se erige como un muro en defensa del valor fundamental de las relaciones humanas. ¿Y cuál es el valor fundamental de las relaciones humanas? El valor de la vida”, lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General del segundo miércoles de octubre de 2018, continuando con su ciclo de catequesis dedicadas a los Mandamientos.

El XXVII domingo del tiempo ordinario, el Papa Francisco rezó la oración mariana del Ángelus junto a miles de fieles y peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro, y comentó la lectura del Evangelio (cf. Mc 10,2-16), que relata cómo Jesús responde con sabiduría y autoridad a los fariseos ante sus provocativas cuestiones sobre el matrimonio, interrogándolo sobre si es lícito que un marido repudie a su mujer, como lo dispone la ley de Moisés (cf. vv. 2-4).

En un ambiente de fiesta y tras algunos números musicales y testimonios, el Papa Francisco dirigió algunas palabras a los jóvenes presentes en el Aula Pablo VI esta tarde en el Vaticano, a quienes alentó a ser coherentes en la vida y a recordar que no tienen precio y que no se dejen comprar ni esclavizar por colonizaciones ideológicas.

Durante este mes de octubre el Papa Francisco pide a todos los fieles que hagamos un esfuerzo mayor en nuestra oración personal y comunitaria.

El Secretario para las Relaciones con los Estados, Mons. Paul Gallagher, recordó a la Asamblea General de las Naciones Unidas que para alcanzar la paz es necesaria una conversión de los corazones, reconociendo al otro como hermano o hermana.

A los cónyuges que experimentan serios problemas en su relación y se encuentran en crisis, es necesario ayudarles a revivir su fe y a redescubrir la gracia del Sacramento: lo dijo el Papa encontrando a los participantes en el Curso diocesano de formación sobre matrimonio y familia promovido por la diócesis de Roma y el Tribunal de la Rota Romana en la Basílica de san Juan de Letrán, en la tarde del 27 de setiembre.

Francisco dirige un mensaje de aliento a los hermanos católicos de China: “En un momento tan significativo para la vida de la Iglesia, y a través de este breve Mensaje, deseo, sobre todo, aseguraros que cada día os tengo presentes en mi oración además de compartir con vosotros los sentimientos que están en mi corazón”.

Hay más de un viaje en el viaje de Francisco por el Báltico. O, mejor dicho, la experiencia apenas vivida se ramifica rápidamente en una red de temas sobre los que el Papa quiere expresarse, temas que son el dintel de su magisterio.

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