Domingo, 07 Octubre 2018 01:02

Sacerdotes piden frontera de paz

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Un pan para mi boca basta. Y doy gracias a esta casa y a sus sacerdotes por ayudar a tantos venezolanos. Estas fueron las palabras de gratitud de Alicia Rondón, de Valencia, quien llegó con dos hermanos a la casa de la Divina Providencia, en La Parada, a almorzar para seguir su trayecto a pie hacia Bucaramanga. 

Ella estaba entre el grupo de inmigrantes que llegó este martes mientras 600 sacerdotes católicos de cuatro países (Colombia, Venezuela, México y Ecuador) ayudaban a servir 3.500 platos de comida.

El grupo de párrocos sirvió platos, los llevaron a la mesa, y ayudaron en la logística para la entrada de los venezolanos. Minutos antes el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Oscar Urbina, presidió la misa en la casa de paso, frente a las decenas de inmigrantes que iban entrando y saliendo.

Sostuvo la preocupación de la iglesia católica por la situación que están viviendo los inmigrantes que cruzan a diario la frontera, y reiteró la necesidad de ser solidarios. Además, dijo que urgía “alejar el ruido de sables y la marcha de los ejércitos en las zonas fronterizas”.

Advirtió que “este tipo de acciones pueden hacer más dramática la situación e imprevisibles las consecuencias tanto para la población venezolana como para la población colombiana”.

Los sacerdotes también hicieron un recorrido por el puente internacional Simón Bolívar.

Durante la misa, monseñor en nombre de los obispos colombianos, refirió a los inmigrantes que con mucho esfuerzo están asumiendo el compromiso de acoger a los caminantes venezolanos.

“La Iglesia católica en Colombia sufre con ustedes este momento de tanto dolor que vive el pueblo venezolano. Estamos comprometidos en brindarles una ayuda que los anime a seguir en la lucha diaria de reconstrucción del tejido social de su país”, manifestó.

La iglesia católica aseguró que su compromiso es seguir ayudando y agradeció a los que les apoyan en cada uno de los espacios abiertos para dar muestras de solidaridad con los inmigrantes.

“Reconocemos el compromiso humanitario de todas las jurisdicciones eclesiásticas de la frontera. Dada la agudización del problema, seguiremos desde la iglesia elevando nuestra voz, denunciando que hace falta más, mucha más ayuda”, indicó. 

El padre Richard García, venezolano, dijo que esta obra es un muestra de la solidaridad de los colombianos para con los inmigrantes. “El amor de Dios hecho alimento, y eso es lo que se ofrece en esta casa de paso”, dijo.

Yudith Arias, de Falcón, agradeció cada plato de comida recibido. “Vengo todos los días porque lo que trabajo es para llevar el sustento a mis tres hijos, y este plato es un alivio”.

Con información de La Opinión.

Modificado por última vez en Domingo, 07 Octubre 2018 01:02

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