Lunes, 10 Septiembre 2018 16:06

Círculo de Reflexión Bíblica: XXIII Domingo Ordinario - Ciclo B Destacado

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

Oh, Dios que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos a través del mismo Espíritu que gocemos siempre de su divino consuelo. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Primera Lectura  [ Isaías 35 (4-7) ]

Esto dice el Señor: “Digan a los de corazón apocado: ‘¡Animo! No teman. He aquí que su Dios, vengador y justiciero, viene ya para salvarlos’.

 

Comentarios 

El libro del profeta Isaías es uno de los libros más interesantes de la Biblia. Se pueden distinguir claramente tres secciones, cada una escrita en una era diferente, y por distintos autores. Los primeros 39 capítulos corresponden a un tiempo en el que el profeta, llevando un mensaje de Dios, dedica su ministerio a advertir contra la infidelidad de un pueblo que ha recibido tanto de Dios. Esta primera parte está muy ligada a la historia de los días en que vivió el profeta (mas o menos el año 740 a.C.). EN la segunda sección (Capítulos del 40 al 55) el mensaje, mas que de advertencia es de consuelo, pues ya ha ocurrido el exilio a Babilonia. El profeta revela el mensaje de Dios según el cual su pueblo será de nuevo rescatado, como al final ocurrió. Esta sección fue escrita por uno o varios discípulos del profeta. Y la tercera parte, que completa el libro, contiene mensajes referentes a la práctica religiosa, pues ya los israelitas han regresado a su tierra, y deben vivir una fe renovada y más fiel que la de sus antepasados. Esta sección fue escrita por una “escuela” de seguidores del pensamiento del profeta.

El pasaje que ahora estudiamos corresponde a una pequeña parte, escrita con un lenguaje apocalíptico, en el cual se describe la victoria del bien sobre el mal: Donde había desolación y muerte aparecen la vida y la abundancia. Y uno de los signos de la presencia activa de Dios será, según el profeta, la curación de los enfermos. En una época, este texto fue interpretado como un anuncio de los tiempos mesiánicos.

 

Segunda Lectura   [ Santiago 2 (1-5) ]

Queridos hermanos, ¿acaso no ha elegido Dios a los pobres de este mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que lo aman?

 

Comentarios 

El conflicto entre los que tienen demasiado y los que tienen muy poco, es notable en la carta de Santiago. El apóstol condena las diferencias hechas en base a las posesiones materiales, y para él es todavía más escandaloso entre los cristianos.

Pero, en vez de quedarse en una condena, como por ejemplo la de aquellos que promueven la lucha de clases, el apóstol sí propone una solución que va a la raíz del problema: No es posible evitar que sigan habiendo ricos y pobres. Nadie ha encontrado la fórmula para que en ese sentido todos seamos iguales.  

Entonces, ante esta realidad, lo que cuenta es ser realistas y prácticos. Como propone Santiago, la actitud a tomar consiste en reconocer que lo mas importante es el ejercicio del amor fraterno, que lleva a reconocer que todos somos iguales ante los ojos de Dios. Nadie es superior porque tenga más dinero. Tampoco nadie es superior porque es pobre, y en consecuencia, preferido por Dios. Esa preferencia de Dios no es para introducir un elemento de división, sino de compensación. El apóstol nos pide que no tengamos favoritismos, y sería estúpido pensar que Dios sí los hace, porque al final de cuentas, Dios nos ama a todos por igual. Y por eso espera que hagamos lo mismo.

 

Evangelio  [ Marcos 7 (31-37) ]

En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. El lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la
lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: “¡Effetá!” (que quiere decir “¡Abrete!”). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
El les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: “¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”. 

 

Comentarios 

Este milagro lo encontramos solamente en Marcos. En este episodio se manifiesta el poder mesiánico de Jesucristo, quien es capaz de realizar aquello que anunciaba el profeta Isaías en la primera lectura. Cada acción de Jesús encierra en sí misma una enseñanza, y cada gesto suyo buscar hacernos entender alguna realidad. Como sabemos, por su poder, Jesucristo no necesitaba realizar el milagro en la forma en que se desarrolló. ¿Qué persigue al hacer lo que hizo? Primero, se retira con el enfermo, para evitar que sea visto como un “show de circo”. Entonces emplea un elemento considerado para sus contemporáneos como sanador: la saliva. Después eleva la mirada, como un signo de la confianza en Dios.

Este episodio, ocurrido en tierras paganas, muestra a aquella gente, cual es el Dios verdadero a quien hay que seguir y adorar, y Jesús usa su propio idioma para demostrar que el Dios de Israel es el único que tiene el poder para realizar aquella maravilla. El hombre curado, recibe la capacidad de escuchar la palabra de Dios y enriquecer su vida. También recibe el don de hablar, para que pueda proclamar el mensaje de Dios.



Diácono José Moronta  

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Modificado por última vez en Lunes, 10 Septiembre 2018 16:06

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.